domingo 16 de noviembre de 2008

CAÑADAS EN MADRID

Son dos piedrecitas que pasan totalmente desapercibidas en la monumentalidad de la plaza.
Sin embargo, gritan.


Gritan al tiempo: cencerros, perros, balidos, pasos que salen del camino, caminantes... Caminan y caminan hacia el futuro, hacia los buenos pastos. Luego, unos meses después retornarán a invernar en sus lugares de origen; los ruidos del rebaño volverán a escucharse en el camino de Alcalá.

¿Y ahora? ¿Qué oyen? ¿Qué escuchan, Pepa? Silencio en la plaza.

Sólo una vez al año (como antes) vuelve a vivir la Cañada Real de Madrid. Una vez al año vuelve a hacer honor a su nombre. Y ese día se escuchan más reproches que felicitaciones.

¡Qué le vamos a hacer! ¡Es el progreso!
Silencio.